El regreso del iracundo

En medio de una accidentada gira por el continente sudamericano, Guns n’ Roses se presenta en el día de hoy en el estadio de Vélez con el gran aderezo de contar con Sebastian Bach como apertura.

A esta altura de los acontecimientos, no tiene sentido discutir sobre los avatares que se produjeron en la tormentosa relación entre Axl Rose y el guitarrista Slash, y que culminaron con la progresiva dispersión de los integrantes del grupo.

Por mi parte, me considero un admirador de la formación que registró esa obra maestra titulada Appetite for destruction pero de todas maneras tengo la sensación que voy a disfrutar del show de esta noche.

Axl Rose sigue generando tanto amor y odio como el primer día y resulta incuestionable que su estado de ánimo, siempre volátil, al momento de comenzar el concierto será determinante en el desarrollo de la velada.

En primer lugar, los dejo con el comunicado de prensa emitido por la productora local en ocasión de confirmar el cambio de fecha y lugar del espectáculo.

[ Time 4 Fun informa que el show de Guns n’ Roses que se iba a realizar el 20 de marzo en el estadio River Plate se pasa al 22 de marzo en el estadio Vélez Sársfield.

El motivo del cambio se debe a que la productora recibió una notificación de las autoridades del Gobierno de la Ciudad a través de la Agencia de Protección Ambiental en la que se requiere la presentación de un plan de mitigación de vibraciones para continuar realizando los recitales en el estadio River Plate.

Debido a la brevedad en los tiempos, nos vemos obligados a cambiar de estadio para no tener que cancelar el show y también a cambiar la fecha del mismo dado que en el estadio Vélez Sarsfield ya hay confirmado otro recital ese día.

Time 4 Fun se encuentra trabajando en conjunto con el Gobierno de la Ciudad en los planes de mitigación para poder seguir en el futuro con el normal desarrollo de los conciertos en dicho estadio. ]

En segundo lugar, los dejo con una crónica publicada el 14 de enero pasado por Darryl Sterdan en el sitio de Rolling Stone. La nota describe el show que la banda había dado un día antes en Canadá y que seguramente será el que veremos en Buenos Aires.

* Guns n’ Roses trae la Democracia China a América del Norte *

[ A veces, con Axl Rose, todo lo que necesitás es un poquito de paciencia. Y otras veces, necesitás un poquito más. El concierto de Guns n’ Roses en Winnipeg, su primer recital en Norteamérica desde el lanzamiento de Chinese Democracy en 2008, tuvo que ver, afortunadamente, con la primera opción.

Luego de hacer esperar a toda una generación de fans para el lanzamiento de su sexto álbum de estudio, y después de mantener a sus seguidores esperando por más de un año para un recital, Rose perdió poco tiempo para ir al grano en el Gran Norte Blanco de América.

El frontman y su septeto salieron a escena poco después de las 10:40 pm (prácticamente una matiné para Axl). Y una vez comenzado el show, el tiempo perdido se recobró, y la banda sometió a los 7,500 espectadores en el MTS Centre de Winnipeg a una maratón de tres horas que incluyó nuevo material y clásicos de Guns n’ Roses.

Siguiendo el mismo patrón impuesto en los shows que el grupo dio en Asia, los Guns patearon la puerta con el tema que titula Chinese Democracy, seguido por el «uno-dos-tres-va» de Welcome to the jungle, It’s so easy y Mr. Brownstone de Appetite for destruction (1987).

Y en el momento en el que Rose abrió la boca para gritar: «¿Saben dónde están? ¡En la jungla!», era evidente que la suya era una voz corroída que había perdido poco de su rango, rabia o poder.

Asimismo, el resto de la banda, los guitarristas Richard Fortus, Ron «Bumblefoot» Thal y DJ Ashba, los tecladistas Dizzy Reed y Chris Pitman, el baterista Frank Ferrer y el bajista Tommy Stinson (ex The Replacements), llegaron al fondo, rasgando la mayoría de los temas de Appetite y Chinese, con un par de cortes de los discos Use your illusion (incluyendo los covers de Live and let die y Knocking on heaven’s door) intercalados en buena forma.

A pesar de que parecía estar de buen humor, entre las canciones Rose se mantuvo bastante tranquilo, ofreciendo poco más allá de los habituales agradecimientos y bromas. De hecho, para un tipo que maneja esa presencia de mando musical, se pasó gran parte de la noche intercambiando miradas con sus compañeros, salía de escena durante cada corte instrumental y durante las introducciones de casi todos sus compañeros para sus segmentos en solitario (la mejor: la versión pop de Stinson de My Generation de The Who).

Además, Rose posteó una foto de bakcstage en su Twitter, y escribió: «Emocionado por poner esto en marcha. En poco tiempo ayudaremos a los Mounties a derrotar a Al Qaeda», en uno de sus primeros tweets desde que comenzó el año nuevo.

El escenario negro con tres pasarelas y toda la puesta en escena high tech (que incluye todas las pantallas de video necesarias, brazos lumínicos, pirotecnia, bombas percusivas y cañones que lanzan papel picado) también demandó mucha atención por parte de los asistentes. Pero no la suficiente como para eclipsar regreso triunfal de Rose y compañía a Norteamérica. Ahora tendrás que esperar que lleguen a los Estados Unidos y a Sudamérica. Todo lo que necesitás es un poquito de … vos sabés.

~ por Mike en marzo 22, 2010.

 
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