La sangre brota

En el día de la fecha se estrena en las salas de nuestro país la más reciente producción cinematográfica de Rob Zombie, titulada Halloween II.

Desde mediados de los ochenta cuando interpretaba God of Thunder al frente de White Zombie hasta este presente como prolífico director de películas de terror, Rob se las viene arreglando para ofrecer productos tan sangrientos como controvertidos.

Rob Zombie, que el próximo 12 de enero cumple 45 años, es el responsable de uno de los mejores discos de la década del noventa, La Sexorcisto: Devil Music Volume One. Imprescindible.

Inspirado por Kiss y Alice Cooper, pero también por Screamin’ Jay Hawkins, Bela Lugosi y Boris Karloff, Rob Zombie es una esponja que absorbe todos los aspectos de la cultura pop que estimulan su ardorosa imaginación.

Algo así como Quentin Tarantino, salvando las distancias, por supuesto.

Pero mientras que el director de Reservoir Dogs ubica gran parte de sus obsesiones en el cine negro y la música surf, Rob Zombie no puede ocultar su amor por el más rugoso cine gore y el heavy metal.

Una pequeña muestra del acervo que acompaña la tarea de Rob Zombie como cineasta se encuentra en la primera parte de Halloween, estrenada en 2007.

En una escena que relata la tortuosa infancia de Michael Myers, el joven actor Daeg Faerch aparece con una remera de Kiss mientras de fondo se escucha Baby, I love your way de Peter Frampton.

Halloween II viene cosechando críticas dispares aunque parece que no es el mejor trabajo de Rob. Sin embargo, la presencia del gran Malcolm McDowell es un dato para tener en cuenta.

Por lo pronto, los dejo con la reseña que publica Diego Lerer en el suplemento Espectáculos de Clarín de hoy.

* La sangre brota *

[ Sólo basta entrar a los foros de fanáticos de la saga para notar su furia con ésta, la segunda parte de esta nueva vida de Halloween. No le perdonan a Rob Zombie, su director, no respetar ciertos códigos, historias de personajes y «mitología» de la saga, y han declarado que el producto es un desperdicio total. Y no lo es…

Para este crítico, que no es tan fiel a la saga más allá de la original de John Carpenter, las «libertades» no son un problema. Al contrario, refrescan una historia que parece repetirse hasta el hartazgo, con Michael Myers, el asesino enmascarado, destrozando criaturas sin poder ser liquidado.

En realidad, la premisa no ha cambiado mucho. Para quienes los nombres del Dr. Loomis o de Laurie Strode no signifiquen demasiado, no verán muchos cambios: ahora Myers asesina con mejor sonido, el gore ha suplantado del todo a la sugestión y el medio en el que se mueve es más «clase obrera» que en otras películas. Pero el mecanismo sigue siendo similar.

Lo que sucede es que Zombie agrega secuencias oníricas (no del todo logradas, con caballo blanco y todo), una más efectiva parodia sobre «el asesino como celebridad» (con Malcolm McDowell convirtiendo a Loomis en un payaso inaguantable que escribe un libro sobre su ex paciente) y un tono ramplón y «grasa» (bares nudistas, bandas de rockabilly, camioneros bigotudos y un aire ochentoso) que le agregan una cuota de entretenimiento que va casi en paralelo al recorrido de la máquina de matar.

Myers sigue al acecho de su hermana, los traumas de ambos se apilan junto a los cadáveres y da la impresión de que Zombie se tomó el asunto de manera relajada y se despreocupó por la coherencia.

Y más allá del grave error de no usar la célebre música creada por Carpenter, Rob ha hecho de Halloween una especie de berreta y cruenta payasada como para ver en un autocine, tomando cerveza y aullándole a la luna. Una película que le encantaría a Homero Simpson. ]

~ por Mike en enero 7, 2010.

Una respuesta to “La sangre brota”

  1. Soy un gran fan de John Carpenter. No sólo por Halloween, sino por clásicos como Asalto al precinto 13, La niebla, Escape de Nueva York y la remake de The Thing.

    Es un director muy desparejo, pero algunas de sus trabajos son realmente “masterpieces”.

    La remake de Halloween de Rob Zombie me agradó. Es casi una precuela, porque la historia arranca mucho antes que en la original y se explica el origen de Michael Myers. Fue positiva, aunque irrespetó algunos códigos que los fans más acérrimos quizás no le perdonen.

    Estoy con ganas de ver esta secuela, aunque los medios le dieron duro. Francamente –aunque soy parte de ellos– me tienen sin cuidado los medios.

    En general me cae muy bien Rob Zombie. Me identifica su amor por la cultura trash estadounidense. Yo crecí consumiendo lo mismo, así que siento que su universo es muy similar al mío.

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