Paul Stanley

El suplemento Espectáculos del diario La Nación publica en el día de la fecha una muy agradable entrevista con el más grande de todos los tiempos.

A poco más de una semana para el esperado concierto de Kiss en Buenos Aires, la expectativa sigue en aumento. Estamos todos como locos.

El periodista Sebastián Ramos comete un error cuando ubica la muerte de dos jóvenes en el show de 1997 (el trágico hecho sucedió tres años antes) pero en líneas generales el artículo logra transmitir la esencia de la banda sin caer en formulismos o preguntas condescendientes.

* El gran show del rock and roll *

Kiss regresa a Buenos Aires para cerrar el domingo 5 de abril el Quilmes Rock, festival que esta noche presenta, en Vélez, a Iron Maiden.

Fueron los enmascarados, los bandidos que pisaban pollitos en escena, fueron también un cuarteto de músicos que desde los tiempos de Kiss contra los fantasmas se instalaron en el inconsciente colectivo como superhéroes de la cultura norteamericana y, poco después, hasta se animaron como cartoons para los más chiquitos, fueron buenos y malos, farsantes y cirqueros, y, en cualquier caso, siempre exitosos.

“Nosotros somos todo eso y mucho más. No podemos definirnos como cualquier otra banda porque no somos como ninguna otra. Somos Kiss, eso significa que podemos ser una gran banda de rock y también grandes entretenedores, podemos ser lo que la gente quiera que seamos. ¿Por qué no? No hacemos las cosas solamente porque las sentimos, sino porque la gente lo quiere”.

La declaración de principios kisseros corren por cuenta de Paul Stanley, el hombre de 57 años que supo jugar el rol de “niño de la estrella” durante las últimas cuatro décadas, al frente del grupo Kiss, tarea por la que lo acaban de galardonar en su país con el título de “showman del año”.

A nueve años del último concierto de su gira de despedida, Kiss volverá a presentarse en el país el domingo 5 de abril, en la última jornada del festival Quilmes Rock. Esta vez, en el marco de su tour Alive 35 , Stanley y Gene Simmons llegarán acompañados por Tommy Thayer, en reemplazo de Ace Frehley, y Eric Singer ocupará el puesto en la batería que originariamente fue de Peter Criss.

Simmons dijo que cualquiera podría reemplazarlo y Kiss seguiría su camino sin ningún tipo de problemas. ¿Creés que vos también sos fácilmente sustituible en la banda?
-No sería lo mismo, pero cualquiera de nosotros puede ser reemplazado, cualquier persona en el mundo puede ser reemplazada en su momento. Si el corazón y el alma están en el lugar adecuado y esa persona tiene el talento necesario, creo que, entonces, Kiss continuaría sin demasiados sobresaltos. Sé que, a veces, parece difícil de entender, pero Kiss no es sólo los cuatro músicos de la banda. Kiss es una manera de pensar, Kiss es una forma de darles a los fans un gran show, respetando a la audiencia, entreteniendo con buena música… Recientemente, hicimos una de las giras más grandes y más exitosas de Europa, con dos personas que no estuvieron en el inicio, y nadie dijo: Oh!, no, no son los cuatro originales. La banda es Kiss y suena tan bien como siempre o, probablemente, mejor que nunca. No importa demasiado quiénes estén hoy arriba del escenario, esto es Kiss, es una forma de pensar, una determinada perspectiva que sirve para interpretar este loco mundo.

El misticismo también es parte del universo kissero y habrá que tomarlo o dejarlo. ¿Qué tal la numerología? Más de 85 millones de placas vendidas de sus discos (dieciocho de ellos grabados en estudio) y más de 2.500 licencias de productos tan variados, como tarjetas de crédito, muñecos, bebidas, joyas y cómics.

A diez años de su último trabajo, están grabando un nuevo álbum de Kiss. ¿Cuál es el desafío para ustedes?
-Creo que la banda está sonando tan bien que el desafío será llevar esa potencia al estudio. Me gustaría capturar el sonido de Kiss en 2009, ya que, por cierto, 2009 suena bastante a Kiss.

¿Y cuál es ese sonido?
-El del principio: guitarra, bajo, batería, pasión… Rock and roll, básicamente.

Paul, como su amigo Gene, no deja su personaje ni siquiera cuando duerme. “¿Qué significa ser una estrella de rock a los 57 años? Significa que continúo haciendo lo que amo hacer y que sigo haciendo feliz a otra gente. La leyenda de Kiss sigue funcionando a través de los años y ha superado al resto de las bandas”.

Paul_Stanley

En los inicios de tu carrera, ¿tenías alguien en mente cuando moldeaste tu carácter de showman?
-Ver a Elvis Presley por televisión fue toda una revelación. Desde que era muy chico había grandes entretenedores en el mundo de la música. Pete Townshend, Roger Daltrey, Robert Plant, Jimmy Page, Jimi Hendrix… Todos ellos eran increíbles. Y yo quería ser como mis héroes, quería ser un gran músico, pero también quería ser un entretenedor, quería ir más allá de la música, alguien que la gente realmente adorara. Quería hacer feliz al público y que sintiera que estaba viendo algo único e importante.

¿Cuándo caíste en la cuenta de que pintarse la cara había sido una idea genial para llamar la atención?
-Desde que lo hicimos por primera vez, en aquel entonces había mucha pasión en la banda.

¿Se volverían a quitar las máscaras como lo hicieron en 1983?
-De ninguna manera. Por aquel entonces, quizá, tomamos un camino más comercial y necesitábamos una movida así, pero, ahora, sería una locura. Somos íconos de la cultura del rock y nuestro deber es estar a las alturas de las circunstancias como siempre lo hemos hecho.

* Kiss en la Argentina: amenazas y circo 3D *

Según los afiches callejeros de la época, Kiss iba a tocar por primera vez en la Argentina el 19, el 20 y el 21 de agosto de 1983, en la cancha de Boca Juniors. El show de rock más alucinante del mundo, prometían los carteles que empapelaron las paredes de Buenos Aires. Las entradas del primer show se agotaron rápidamente, pero cinco días antes del concierto, se anunció su postergación por “inconvenientes técnicos”.

Poco después, Kiss en la Argentina se transformaría en una de las primeras estafas rockeras del país (el show se canceló definitivamente y nadie recuperó el dinero de la entrada) y una de las últimas intentonas censoras provenientes de los años de la dictadura (un ignoto comando bautizado 2 de Abril amenazó con volar el estadio de Boca en el caso de que esos “salvajes y depravados” actuaran allí).

Así lo recuerda uno de los fundadores de la revista argentina Kiss Fever: “Con la situación suscitada por la Guerra de Malvinas, la sociedad cargada de represión, prejuicios, ambigüedades morales y falso nacionalismo… Era la época en que ser admirador de Kiss pasó a ser la peor traición a la causa patriota. A tal punto que cuando se anunció que iban a actuar en estas tierras, inmediatamente la polémica llegó al límite de lo irrisorio entre el filo de la represión y la estupidez patriota traducida en un comunicado de prensa acerca de hacer volar con una bomba el estadio de Boca. Toda una sociedad cómplice cargó la artillería contra estos cuatro neoyorquinos, echándoles encima todos los conceptos más difamatorios, usando como portavoz al periodismo argentino que concluyó en que era preferible echar a los herejes de Kiss y que sus seguidores subversivos fueran estafados… Una merecida reprimenda por obsesionarse con el Diablo”.

Once años más tuvieron que esperar los fans argentinos para ver en vivo y en directo a Kiss, aunque ya sin maquillaje. Como parte del Monsters of Rock, Kiss actuó por primera vez en el país en 1994, en el estadio de River, ante más de 50.000 personas. Tanta fue la kissmanía, que debieron agregar cuatro conciertos en el estadio Obras.

Recién en la segunda visita a Buenos Aires, en 1997, Kiss aterrizó con su maquillaje y sus trajes espaciales, y más allá de lo musical, la jornada dejó dos muertos entre el público (dos jóvenes que intentaron pasarse desde la popular hasta la platea, y cayeron al suelo desde más de 25 metros de altura).

Dos años después, la banda norteamericana volvió para alegría de los kisseros argentinos con su espectáculo Psycho Circus , con imágenes en 3D, que alargaban aún más la lengua de Gene Simmons.

* Créase o no *

Reemplazo de cadera. En 2005, Paul Stanley debió someterse a una cirugía de reemplazo de cadera, tras décadas de caminar el escenario sobre esas tremendas plataformas.

Muñequitos. En la feria dominical del Parque Rivadavia se consiguen a 50 pesos los viejos muñequitos de la banda.

Mujeres. Gene Simmons asegura haber estado con 4.000 mujeres en los últimos 35 años.

~ por Mike en marzo 28, 2009.

2 comentarios to “Paul Stanley”

  1. Cuando me enteré que venían, lo tomé con calma. Cuando saqué mi entrada, sentí una controlada y sobria emoción. Pero a medida que pasan los días, mi ansiedad crece. Estoy hecho un chico de 15. Ojalá den un gran show, como el que dio Maiden el sábado en Vélez.

  2. Ver a Kiss en River tocando Fui hecho para amarte fue lo máximo. Casi 30 años esperando, aún no lo puedo creer.

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