La historia del metal

Por estos días, los porteños tuvimos la oportunidad de disfrutar del primer Festival de cine documental y musical de Buenos Aires.

Si bien la grilla del evento no presentaba grandes novedades, terminó convocando a un buen número de espectadores gracias a una propuesta heterogénea y desprejuiciada.

El sábado a la tarde estuve en el Atlas Recoleta viendo Metal: A headbanger’s journey, un documental sobre la historia del rock pesado dirigido por Sam Dunn.

La cinta fechada en 2005 está narrada por el propio Dunn, un antropólogo canadiense fanático del metal que tiene como objetivo demostrar los valores positivos del género musical más extremo.

La estructura narrativa del documental es demasiado convencional, tanto que por momentos parece un programa de la cadena VH1.

De todas maneras, Dunn se las arregla para ofrecer un producto muy entretenido en el que las imágenes de archivo se mezclan con entrevistas a músicos y fans.

El tratamiento del documental privilegia el sentido del humor pero en algunos pasajes el tono solemne de Dunn se vuelve insoportable.

El documental presenta una paradoja esencial ya que intenta explicar en profundidad el fenómeno del heavy metal pero no logra evadir los lugares comunes del género.

En algunos momentos, la película adopta ribetes pedagógicos que parecen dirigidos exclusivamente a los legos en la materia.

En este sentido, es muy lograda la escena en la que una socióloga enmudece ante la ultrajante portada de un disco de Cannibal Corpse.

Sin embargo, los puntos más altos del viaje aparecen cuando Dunn deja a un lado la docencia y se concentra en la música y sus protagonistas.

Los testimonios de artistas como Alice Cooper, Dee Snider o Rob Zombie muestran un grado de agudeza que lleva la cinta a niveles de excelencia.

El documental omite toda referencia sobre el impacto de Kiss en la historia del metal. La presencia del gran Bob Ezrin equilibra un poco las cosas aun cuando no dice una sola palabra sobre sus años con la banda.

Ronnie James Dio aporta una secuencia brillante en la que se burla de los delirios de grandeza de Gene Simmons.

El cantante intenta explicar el origen del famoso gesto de los cuernitos que popularizó durante los años setenta y cuya invención se le atribuye.

Con falsa resignación, cuenta que el bajista de Kiss pretende arrogarse ese derecho. «Gene es un genio. El inventó todo: la respiración, los zapatos…».

La ironía de Dio provoca risas generalizadas en el auditorio pero no conlleva veneno. Es simplemente una declaración encantadora de un personaje encantador.

~ por Mike en marzo 9, 2009.

Una respuesta to “La historia del metal”

  1. Voy a bajarme ya mismo este documental. Qué bien me cae Dio, por favor!

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