Pantera, en el recuerdo

El sábado 14 de marzo de 1997 fue un día de gloria para muchos de nosotros. Tras años de espera, tuvimos el privilegio de ver en vivo a la formación original de Kiss en el estadio de River.

La banda invitada para semejante acontecimiento fue Pantera, un grupo de salvajes que siempre se encargó de demostrar su fanatismo por los cuatro fantásticos de Nueva York.

Tanto es así que Dimebag Darrell había establecido en su testamento que quería ser enterrado en el famoso Kiss Kasket, uno de los productos más polémicos de todo el merchandising de la banda.

El 8 de diciembre de 2004 el guitarrista fue asesinado mientras actuaba con su banda Damageplan. Gene Simmons se encargó de cumplir el deseo de Dimebag y donó uno de los ataúdes a la familia del músico.

Volviendo a tiempos más felices, los dejo con una nota a Vinnie Paul publicada por la agencia Télam el 6 de marzo de 1997, poco antes de la llegada de Pantera a la Argentina.

* Devotos de Kiss *

[ La banda norteamericana de thrash y hard rock Pantera, que el 14 será el principal telonero del concierto de Kiss en el estadio de River, siente, según su baterista Vinnie Paul, un gran amor por el cuarteto liderado por Gene Simmons.

«Yo amo a Kiss, porque es la banda por la que todos nosotros empezamos a tocar y la que nos inclinó a hacer este tipo de música. Estamos realmente muy, muy excitados de compartir este tour con ellos, porque es lo mejor que nos podía haber pasado», confesó Paul en diálogo telefónico con Télam.

El baterista y productor de la banda aclaró que, si bien saben que su música «es bastante más extrema que la de Kiss, eso no cuenta, porque lo que ellos tocan también es duro en muchos sentidos».

Más allá del vínculo que los une para este tour mundial, Gene Simmons tampoco ahorró elogios sobre Pantera. «Aunque hace un par de años toqué con ellos, es la primera vez que hacemos algo juntos. No sólo me sorprendieron por ser un muy buen grupo, sino porque es una banda que creció escuchando a Kiss», contó.

El juego de las coincidencias entre Pantera y Kiss también incluye al guitarrista del cuarteto texano, Dimebag Darrell, que luce orgullosamente en su pecho un tatuaje del «hombre del espacio» Ace Frehley.

En términos musicales, Vinnie Paul habló del cuarto y flamante trabajo de Pantera, The great southern trendkill, que muestra una leve inclinación hacia la melodía de la que carecían los anteriores discos.

«Cambiamos en muchos sentidos. Estamos, en general, en mejores condiciones individuales y grupales y el resultado es que sacamos un álbum muy fuerte en cuanto al contenido», señaló.

Sobre la tendencia de las bandas duras a ablandarse con el tiempo, el baterista del combo, que además de Paul y Darrell, integran Philip Anselmo (voz) y Rex (bajo), consideró que «cada grupo tiene que hacer lo que sienta. Por lo menos, eso es lo que intentamos hacer nosotros. Pantera es una banda muy honesta».

«De todos modos -avisó Vinnie- como para no despistar a los amantes de la virulencia, hay ciertos límites. Nunca esperen un álbum pop de parte de Pantera».

El aviso del batero no es vano. Más allá del insinuado coqueteo con la melodía del último disco, Pantera propone poderosos riffs de guitarras, gruñidos, alaridos y marginalidad al por mayor.

Desde que apareció en escena con el disco Cowboys from hell, pasando por los dos siguientes, Vulgar display of power y Far beyond driven, la banda vendió seis millones de copias escupiendo consignas políticas y morales y «sin ayuda de las radios, la MTV o la industria», según les gusta resaltar.

La banda promete romperle la cabeza a los chicos argentinos que se acerquen a River el sábado 14, en lo que será la tercera visita de la banda al país, después de sendas presentaciones en diciembre de 1993 y abril de 1995.

«Vamos a mostrarles las últimas canciones, pero la idea es hacer un show completo, tocando temas de cada uno de nuestros cuatro álbumes», prometió Vinnie. ]

~ por Mike en julio 29, 2008.

 
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