Rusia 1999

•Agosto 15, 2008 • No hay comentarios

En abril de este año, Kiss tuvo que cancelar su show en Serbia por razones de seguridad. Sin embargo, ese no fue el primer episodio de estas características que le tocó vivir a la banda. En marzo de 1999, el grupo atravesó una situación similar cuando se vio obligado a suspender tres presentaciones en Rusia.

El incidente cobró importancia en nuestro país porque la gira por Europa oriental era la escala previa a la llegada de Kiss a Sudamérica. Los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia y difundieron un cable que explicaba los motivos de la cancelación e incluso hablaba de un supuesto plan para atentar contra los miembros de la banda.

Recuerdo que en ese momento yo estaba preocupado porque pensaba que Kiss podía suspender también su show en Buenos Aires. Afortunadamente no fue así y los kisseros argentinos pudimos disfrutar del show de Psycho Circus en el estadio Monumental. El diario La Razón trató el tema en su edición del miércoles 31 de marzo.

Kiss no viaja a Rusia

A esta altura de las circunstancias, quién se atreve a negar que la política es un negocio. Lo más curioso es que, en algunas oportunidades, tanto afán de política termina por arruinar o complicar otras actividades comerciales. Esta vez la víctima fue Kiss, quien debió cancelar tres conciertos programados para esta semana en Rusia a causa del sentimiento antiestadounidense reinante por los bombardeos sobre Yugoslavia.

“Los miembros de Kiss, tras recibir un aviso de la Embajada de Estados Unidos en Moscú, decidieron posponer su visita a Rusia para evitar convertirse en blanco de provocaciones antinorteamericanas”, dijo en un comunicado el portavoz de la promotora International Talent Booking, Vladimir Kiselyov. Los rusos que se oponen a los bombardeos a Yugoslavia ya han atacado el edificio de la embajada estadounidense con pintura y huevos.

Kiss debía actuar el 1 y el 2 de abril en Moscú, y al día siguiente en San Petersburgo, la segunda ciudad de Rusia, y hasta el momento no hay nada confirmado con respecto a una reprogramación de las fechas. Pero a no desesperar, nosotros queremos más que nunca a “la madre patria”, y el show de Kiss del 10 de abril en la cancha de River no corre peligro.

Movistar

•Agosto 11, 2008 • No hay comentarios

La telefonía celular es un negocio monstruoso en nuestro país y la descarga de contenidos crece día a día, especialmente entre los más jóvenes.

“Movistar y Motorola te regalan música” es el tosco nombre de una promoción que incorpora los sistemas de reconocimiento de códigos bidimensionales (Bidi), una versión innovadora de los clásicos códigos de barra.

Estos sistemas permiten al teléfono celular reconocer los códigos y vincularlos con determinados contenidos. El usuario puede sacar una foto al código o al logo de una marca en cualquier aviso de la vía pública o en un sitio de Internet, enviarlo a través de un mensaje multimedia a un número especificado por la compañía telefónica y recibir otro mensaje con promociones, links a portales o premios.

Movistar inauguró recientemente esta modalidad con un código Bidi, que lleva al usuario a un portal Wap (especialmente diseñado para el celular) desde donde se puede descargar música de forma gratuita.

El envío del mensaje es sin cargo pero (siempre hay un pero) el usuario tiene que abonar la navegación para la descarga, según cada plan.

Como no podía ser de otra manera, Kiss aparece entre los artistas que forman parte de esta novedosa promoción. Los navegantes tienen la oportunidad de descargar dos temas de la banda, Rock and roll all nite y I was made for lovin’ you.

Disco tributo

•Agosto 8, 2008 • No hay comentarios

Vinnie Vincent es uno de los personajes más fascinantes dentro de la historia de Kiss. Llegó a la banda en un momento escabroso pero no le tembló el pulso cuando tuvo que hacerse cargo del puesto de Ace y su aporte fue fundamental tanto en Creatures of the night como en Lick it up. Y respondió de manera magistral cuando fue convocado por Simmons y Stanley para colaborar en el proceso de creación de Revenge.

Sin embargo, su tarea en Kiss nunca fue debidamente reconocida. Tal vez esta situación comience a revertirse cuando el próximo 27 de agosto se edite Kiss my Ankh: A Tribute to Vinnie Vincent, un disco que celebra la música del guitarrista nacido en 1952.

La falta de estrellas rutilantes entre los artistas que participan del álbum genera cierta suspicacia ante el resultado final del producto pero los adelantos que pueden escucharse en el My Space oficial del proyecto son bastante alentadores.

El cantante y guitarrista Steve Brown, miembro fundador de Trixter, se anima con una agradable versión acústica de A million to one. Double Virgo le pone ganas a Killer mientras que Gods of Fire le agrega un toque de grandilocuencia a I still love you.

Jazan Wild, el creador del comic Carnival of Souls, se anota con Back on the streets y Ryan Roxie hace lo propio con That time of year, acompañado por el ex cantante de Adler’s Appetite, Sheldon Tarsha.

El disco cierra con dos clásicos de Revenge. Curse God and Die convierte a Unholy en una pieza de death metal y The Dead Zoo Keepers transforma el clima festivo de I just wanna en un grito de guerra que recuerda al Marilyn Manson de Mechanical Animals.

La lista de temas es la siguiente:

01. Killer - Double Virgo
02. I still love you - Gods of Fire
03. Lick it up - Future 86
04. A million to one - Steve Brown
05. Boyz are gonna rock - Mike Weeks
06. Back on the streets - Jazan Wild
07. That time of year - Ryan Roxie con Sheldon Tarsha
08. Love kills - Vic Rivera con Kelli Mc Cloud
09. Unholy - Curse God and Die
10. I just wanna - The Dead Zoo Keepers

Daniel Key

•Agosto 7, 2008 • 1 comentario

Desde las épocas de Black Diamond -la banda que formó a los once años- hasta su febril actualidad con Fly, el guitarrista y cantante Daniel Key viene transitando los senderos del hard rock con su enorme talento como carta de presentación.

Luego de tocar en grupos como Odio Extremo, en 1998 tuvo la oportunidad de ingresar a Kefren, un referente ineludible para los kisseros argentinos. Se hizo cargo de las seis cuerdas en reemplazo de Pablo Della Santa, a pocos meses del lanzamiento del disco debut de la banda comandada por Sebastián Gava y Leonardo Moon.

“Con Kefren viví los mejores recitales de mi vida. Viajamos al interior, tocamos en el Cosquín Rock, en Obras, en el Pepsi Music. También estuvimos en Brasil. Fue una locura, la gente se peleaba por una foto, una firma. Fue muy impresionante”, recuerda.

En 2000, Key dejó Kefren pero volvió en mayo de 2002. Su nueva estadía en la banda se prolongó hasta su separación definitiva, en abril de 2006.

Personalmente, uno de los momentos más emotivos que tuve la fortuna de vivir fue la primera Kiss Expo de Sudamérica, que se realizó en Buenos Aires el 25 de mayo de 1999. El histórico acontecimiento fue organizado por los editores de la revista Kiss Fever.

La gran atracción fue la presencia de Bruce Kulick, en una de sus primeras apariciones en eventos de esta naturaleza. Actualmente, el guitarrista recorre el mundo participando en diferentes convenciones pero en ese momento recién le estaba tomando la mano al negocio por lo que todo el asunto tuvo un desarrollo muy espontáneo, casi amateur.

Unas mil personas se dieron cita aquel martes feriado en Scape, un local ubicado por esos años en pleno barrio de Palermo, para ver de cerca a Bruce. El hombre armó su stand de merchandising, respondió preguntas de los fans y firmó autógrafos en una sesión maratónica que concluyó a las dos de la mañana.

Pero lo más intenso de la jornada fue el show que ofreció junto a Kefren. Fue uno de esos momentos mágicos e irrepetibles en los que todo parece funcionar a la perfección. Tocaron temas de todas las épocas de Kiss, desde Strutter hasta Jungle pasando por Love gun y Crazy nights, entre otros. Un recital inolvidable.

“Con Bruce tuve más contacto porque estuvimos tres veces con él, ya sea con Kefren o con Mafia. Cuando vino para la Kiss Expo en mayo del 99, ensayó en la misma sala con nosotros, tocamos juntos y nos fuimos a bolichear. Después volví a estar con él en diciembre de ese mismo año cuando vino con Union y en mayo del año pasado, cuando tocó con Mafia. Tiene toda la onda, es muy humilde. Un grande”, apunta.

Por otra parte, Key pudo conocer a Eric Singer cuando el actual integrante de Kiss llegó a Buenos Aires en mayo de 2000, como parte de la banda de Gilby Clarke. El ex Guns n’ Roses brindó una serie de shows en La Trastienda, que también funcionó como locación para la segunda Kiss Expo, estelarizada por el entonces blondo baterista.

“De Eric Singer te puedo destacar dos cosas que me pasaron. Una, cuando llegó al boliche, lo primero que dijo al vernos fue Kefren! Bruce siempre habla de ustedes! Otra que recuerdo muy bien es que ese día yo tenía treinta y nueve de fiebre, estábamos hablando y de repente me pregunta ¿Querés un café?”.

El trabajo de Key con Kefren quedó plasmado en los discos Pecado mortal (1999), La línea del diablo (2001), Eléctrico (2004) y Kiss Kovers, grabado en vivo en 2005. Antes de su desmembramiento en 2006, la banda participó en los compilados Que sea Rocka y Acero Argentino, sendos tributos a Riff y Judas Priest, respectivamente.

El comunicado oficial sobre la separación del grupo expresaba: “Les informamos que por diferencias musicales Leonardo Moon ha dejado Kefren. El alejamiento ha sido en buenos términos por lo que la amistad cosechada entre ellos por tantos años sigue intacta.
Sebastián Gava, Daniel Key, Ariel Gambera y todo el staff le desea a Leonardo lo mejor para su vida, tanto en lo personal como en lo musical.
De común acuerdo Sebastián y Leonardo, por respeto a los últimos 14 años de constante trabajo y en agradecimiento a los fans por el apoyo incondicional de siempre, decidieron dejar a Kefren en stand by.
Por este motivo Sebastián, Daniel y Ariel han decidido formar una nueva banda la cual se llama Mafia. El puesto de bajo ha sido ocupado por Gustavo De Filippo. Mafia está dándole los toques finales a los temas que serán parte del disco debut”.

En 2007, Mafia editó Destino y en abril de este año se disolvió. Durante ese tiempo y en paralelo a su actividad con la banda, Key tocaba en Fly como músico invitado.

“Con el tiempo nos fuimos llevando tan bien que me quedé definitivamente, alternando los shows con ambas bandas. Después de mi alejamiento de Mafia, me dediqué a pleno a Fly”, cuenta.

La formación de Fly se completa con Octavio Manzur en bajo y Lionel López en batería junto a la sigilosa colaboración de “Sleepy Hollow”, el ser inanimado que los acompaña en vivo. El grupo ya tiene su disco debut en la calle y lo presenta el sábado 23 de agosto en Acatraz, junto a The Killer Trip y Jakk Daniels. Es una ocasión muy especial porque Fly va a compartir el escenario con las bandas de Dukke y Moon, antiguos compañeros de Key en Kefren.

Con respecto al disco, comenta que “lo sacamos en forma independiente y logramos el sonido que queríamos, bien grueso. Son doce temas y dos de ellos tienen su versión en inglés a modo de bonus tracks. Nuestro estilo tiene un poco de heavy metal, pop, hard rock y música electrónica. El nombre de la banda no tiene un significado definido pero abarca las ganas que tenemos de volar lejos de los problemas, la rutina… Con nuestra música intentaremos que la gente vuele con nosotros”.

Estuve escuchando el adelanto del álbum y les digo que es altamente recomendable. El sonido de Fly es agresivo y los arreglos son modernos y sofisticados. El material viene cosechando muchos elogios gracias a la audacia de su propuesta. Toda la información sobre el disco puede ser consultada en el Fotolog de la banda.

En pocas palabras

¿Cuándo escuchaste a Kiss por primera vez?
-A los 7 años, mi vieja me regaló Destroyer para mi cumpleaños.

¿Qué fue lo primero que te llamó la atención en ese momento?
-Por la edad que tenía, primero me atrajeron los maquillajes y los trajes. Después, la música.

¿Qué sentiste cuando te enteraste que se habían quitado el maquillaje?
-Cuando me enteré que iban a tocar sin maquillaje sentí mucha emoción, muchas ganas de verlos, intriga por saber quiénes eran. Pero al toque de conocer sus caras quería que se pintaran otra vez!

¿Pudiste verlos en vivo?
-Los ví en el 94 en el Monsters of Rock y en las cuatro fechas que hicieron en Obras. En el 97, en River con el Reunion Tour y en el 99 con el Psycho Circus Tour.

¿Qué te acordás de esos shows?
-Todo! Como si hubiera pasado ayer. Imposible detallarte cada momento vivido. Como todo kissero, lloré y me reí. No quería que se terminara ninguna de esas noches!

¿Conociste personalmente a algún miembro de la banda?
-Además de Bruce y Eric, tuve la oportunidad de conocer a Ace, Paul, Gene y Peter. De los cuatro originales solamente me dio bola Gene. Con Gene me pasó algo muy loco. Lo seguí en un auto cuando salió del hotel para ir a cenar. Baja del auto y encara para la puerta del restaurante. Entra y a mí no me dejan pasar. Gene se dio cuenta y salió a la vereda. Casi lo caga a trompadas al tarado que estaba en la puerta. Me hizo pasar y me senté al lado de él… No lo podía creer!

¿Qué es lo que más te gusta de la banda?
-Lo que más me gusta es la magia. No sé por qué pero para mí tenían y tienen magia. Eso fue lo que nos infectó a todos los que hoy los seguimos escuchando.

¿Qué es lo que menos te gusta?
-No me gusta que otra gente se maquille como los originales. Me parece mejor lo que hicieron con Eric Carr y Vinnie Vincent. No quiero que nadie use el maquillaje de Ace! Odio a Tommy Thayer! Jaja…

¿Cuál es tu disco favorito?
-Tengo tres discos favoritos: Destroyer, The Elder y Revenge porque para mi gusto son los más potentes.

¿Cuál es tu integrante favorito?
-Mi integrante favorito es Ace, sin dudas. Sentí su rock cuando estuvo parado al lado mío. Inexplicable…

¿Por qué pensás que la banda sigue vigente?
-Porque es una banda que puede hacer lo que quiera. Tienen años de trayectoria. Supieron ganar y siguen ganando público con su música y originalidad.

¿Qué opinás de la formación actual?
-Y… están Gene y Paul. En los ochentas vivieron, cómo no van a vivir ahora con los maquillajes puestos!

¿Qué significado tiene Kiss en tu vida?
-Eso mismo… Son mi vida. Crecí con Kiss y me parece que voy a morir con ellos.

Gracias Key!

Psycho Circus

•Agosto 1, 2008 • 1 comentario

Tras la exitosa gira reunión realizada durante 1996 y 1997, el gran interrogante era saber si la banda iba a editar un disco de estudio con composiciones nuevas. El misterio quedó resuelto en 1998, cuando Kiss salió a la cancha con Psycho Circus.

El productor Bruce Fairbairn (que falleció el 17 de mayo de 1999) fue el artífice de una aventura musical que buscó adaptar el sonido clásico de Kiss a la era post grunge. Aun cuando el resultado final fue satisfactorio, el material no consiguió el impacto deseado.

Tiempo después, se supo que Peter Criss y Ace Frehley apenas si habían participado de las grabaciones del disco. Salvo por el aporte en unos pocos tracks, sus lugares fueron ocupados por Kevin Valentine y Tommy Thayer, respectivamente.

El viernes 11 de septiembre de 1998, el Suplemento Sí de Clarín publicó una reseña track by track de Psycho Circus. Los kisseros sabemos que los grandes medios nunca fueron amables con la banda pero esta nota, aun con su fastidioso sarcasmo, sirvió en su momento para calmar la ansiedad por los temas nuevos, en una época en que la circulación de música por la web se encontraba todavía en estado embrionario.

Había una vez un circo

Anticipo exclusivo: tema por tema, cómo es Psycho Circus, el primer disco de los Kiss originales en dieciocho años. Sí, Paul, Gene, Ace y Peter juntos en estudio otra vez. A no desesperar que sale a fin de mes.

… Y había una vez, también, un quinto Kiss. Es que el productor Bruce Fairbairn (Aerosmith, AC/DC) debería conseguirse ya su set de maquillaje y posar para la fotito después de haber conseguido hacer sonar (con ese grande) a los Beatles de la generación X. Sí, porque desde los Beastie Boys a Kurt Cobain, pasando por Phil Anselmo y nuestros Babasónicos, todos tuvieron su primera sensación rock con estos cuatro enmascarados. Así que negocio, excusa o retorno triunfal, aquí están los diez temas del Psycho Circus, uno por uno.

Psycho Circus. Los primeros instantes del regreso envasados en una atmósfera de pesadilla circense (¿Circo Beat?). Todo desemboca en un riff estentóreo. “El maquillaje corre por mi cara, somos exiliados de la raza humana” canta Paul Stanley en el corte del disco, que cruza el post Lick it up con los criterios barrocos de producción del mítico Destroyer.

Within. El laboratorio del doctor Fairbairn contra los fantasmas de sonar desactualizados. Imaginen una canción de Gene Simmons circa 1975 (”Watchin you”, por ejemplo) remixada por Garbage. No porque les adosen una prótesis tecno ni mucho menos, sino porque las situaciones sonoras se disparan como fuegos artificiales detrás de una línea melódica cantada con la mejor voz cavernosa de Gene. Kissónico.

I pledge allegiance to the state of rock ‘n’ roll. “Le dí mi sangre y le dí mi vida”. Bla, bla, bla. Un remanido homenaje al dios del “rocanrooouuul” de parte de Paul.

Into the void. Para incluir en la antología Frehley/Kiss junto con “Parasite”, “Cold Gin” y el cover de “2.000 man”. El mejor estribillo del disco: sexy y glam, en esa voz tan extraña que tanto se extrañaba.

We are one. Gene le habrá querido devolver a Garth Brooks su versión de “Hard luck woman”. De otra manera, este chiste no se entiende. Gene acústico en una de esas canciones horribles que las estrellas componen en las giras.

You wanted the best. El jingle perfecto para vender la bocha de merchandising que lanzaron este año. Cantan los cuatro.

Raise your glasses. Ahora es Paul el que parece devolverle a Lenny Kravitz su versión de “Deuce”. De lo más ochentoso en cuanto a sonido y arreglos. Ojo: Paul canta “Somos los campeones”. ¿Homenaje o provocación directa a la mitad Queen de Argentina?

I finally found my way. Sos bizarro gato, eh. Peter Criss tras la gloria de “Beth” (EL LENTO de Kiss), acompañado por una orquesta de cuerdas jugando a Johnny Mattis.

Dreamin’. Otra canción de Paul en plan Kiss despintado. Cuando empieza te acordás de “I want you” de Rock & Roll over pero enseguidita te dás cuenta que no…

Journey of 1.000 years. ¡Bieen! El Simmons que más nos gusta, el que la va de extraterrestre con delirio místico. Enfundado en el traje de un Meat Loaf o el Ozzy baladista, se despacha con una fanfarria pomposa de cinco minutos que recuerda a pasajes de Music from The Elder y “Great Expectations” (Destroyer). En medio de un remolino de bronces, cuerdas y percusión, el vampiro susurra: “Este es un viaje de mil años”. Kissinfónico. Fin.

Por Fernando García